Las diversas ejercitaciones practicadas hasta ahora han explorado la posibilidad de dibujar al otro y su conjunto debería constituir un proyecto gráfico. Dicho proyecto debería rematarse, como todo proyecto, con una serie de propuestas/soluciones que resolviesen el problema de cómo dibujar al otro.

Lo deseable sería que a lo largo de este proceso cada cual hubiera sido capaz de desarrollar una poética o estilo propio capaz de dar una respuesta personalizada. Sin embargo, el escaso tiempo disponible y la poca experiencia de los aprendices hace prácticamente imposible esa respuesta personalizada. En consecuencia, a pesar del academicismo que esta opción implica, puede resultar recomendable apoyarse en una poética conocida para acometer el cierre del ejercicio. Hemos pensado que la poética cubista podría ser una herramienta accesible, capaz de facilitar respuestas al proceso de dibujar al otro.

La poética cubista como reacción al fracaso de la poética impresionista.

Simplificando mucho el asunto, podemos afirmar que la poética cubista surge como una reacción a la disolución de la forma a la que conduce el impresionismo y como una consecución del trabajo de Cézanne; en ese sentido podría sostenerse que a pesar del aspecto caótico de algunas de sus obras, el cubismo es una corriente formalista, aunque rompa con la forma tradicional.

El cubismo es una poética iniciada gracias al trabajo conjunto de Picasso y Braque entre 1908 y 1914 y que después continuaron una seria de artistas de diversa importancia entre los que cabría señalar a Juan Gris y contra el que reaccionaron otros muchos como Delaunay.

El cubismo analítico y el cubismo sintético

El cubismo muestra dos etapas claramente reconocibles: el inicial cubismo analítico y el posterior cubismo sintético.

Denominamos cubismo analítico al conjunto de obras que exploran la manera de descomponer una forma dada gracias a un proceso de simplificación, análisis y recolocación de las partes. El cubismo analítico constituye la primera etapa del tanteo de una nueva figuración, es una especie  de inmersión en la disolución formal.

Denominamos cubismo sintético al conjunto de obras que tras las exploraciones practicadas por el cubismo analítico, se presentan como propuestas de una nueva figuración.

Resumiendo, el cubismo analítico constituye la etapa de inmersión en la disolución formal y en la que se inventan las matrices formales que dan pie a las configuraciones alcanzadas en el cubismo sintético. Seguramente, estas dos etapas de descomposición de ciertas formas dadas y de propuesta de nuevas formas son comunes al desarrollo de toda poética.

Ver El cubismo, de Giulio Carlo Argan

Ver Referencias gráficas para el ejercicio I, II y III