Bienvenidos a un nuevo curso de Proyecto.
Debemos explicar qué es proyectar y qué no lo es
y queremos hacerlo cuanto antes
para evitar futuras frustraciones.

Todos aquellos que hayan venido a inventar cosas,
lo sentimos, pero las que aquí necesitamos
ya fueron inventadas hace mucho, por lo tanto;
se pueden marchar.

Sin embargo, aquellos que sientan los pequeños detalles,
los que piensen que pequeños cambios
en las cosas y en los usos
justifican todo nuestro esfuerzo,
se pueden quedar.

Todos aquellos que vinieron a alcanzar su fama y su gloria
fácil y rápido a través de un título de arquitecto,
nos confundieron con operación triunfo.
Esto es un oficio difícil y lento, por tanto;
se pueden marchar.

Sin embargo, quien quiera hacer del objetivo de los demás
el objetivo de su trabajo y de su vida,
los seres humanos les necesitan.
Aquellos que hacer felices, les hace felices;
se pueden quedar.

Todos aquellos que ante el esfuerzo se cansan pronto,
que ningún esfuerzo les merece la pena,
están sin duda en el lugar más equivocado.
Aquí el esfuerzo es tan grande que
se pueden marchar.

Sin embargo, si son luchadores que se crecen en el esfuerzo,
si las fuerzas y el corazón les asisten cuando
los que les rodean empiezan a fatigarse,
han llegado a la escuela de gladiadores y
se pueden quedar.

Todos aquellos que practican la ley del mínimo esfuerzo,
que sigan fieles a esa ley y
nunca traten de hacerse arquitectos.
Esto requiere un enorme esfuerzo, y por tanto;
se pueden marchar.

Sin embargo, aquellos que sepan que del máximo esfuerzo
se extraen los mejores resultados y la destreza,
es un honor tenerles entre nosotros.
Sus compañeros, sus profesores y la Arquitectura
se sienten felices de contar con ellos,
Por favor que se queden.

Y aclarado esto empecemos a trabajar.

Fernando Lancho, octubre de 2004

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