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Archivo de la etiqueta: buen dibujar

PALACIO DE CARLOS V

ZÓCALO
PLUMA. 10X15

FACHADA PALACIO DE CARLOS V . LAPIZ. 10X15. ACUARELA LIQUIDA SOBRE TELA 100X70

PATIO INTERIOR. LÁPIZ 12X12

CAPITELES FACHADA DE LA REINA. ACUARELA LÍQUIDA. 100X70

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ÓCULOS DE LA FACHADA. ACRÍLICO SOBRE TELA. DÍPTICO 2X100X70

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PLAZA NUEVA. DINA4. PLUMA ESTILOGRÁFICA Y TINTA

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LA ALCAZABA DESDE EL PASEO DE LOS NOGALES EN EL GENERALIFE.
LÁPIZ DE COLOR. ACUARELA. PLUMA. 9X12

ADARVES.

PUERTA DE LA JUSTICIA DESDE LA FUENTE DE MACHUCA. ACUARELA SOBRE PAPEL DE GRANO GRUESO Y PINCEL ABANICO CÓN MÁSCARAS.

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LA ALHAMBRA DESDE EL PASEO DE LOS NOGALES. ACUARELA SOBRE PAPEL DE GRANO GRUESO. DINA4

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ID.ID.

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BASTIÓN DE LA ALCAZABA DESDE EL PALACIO DE CARLOS V.
ACUARELA SOBRE PAPEL DE GRANO GRUESO. DINA4

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LA ALHAMBRA DESDE LA SILLA DEL MORO. ACUARELA SOBRE PAPEL PANORAMICO DE GRANO GRUESO.12X30

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ID. PILOT SOBRE PAPEL DE ACUARELA DE GRANO GRUESO.DINA4

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VISTAS GENERALES
PINCEL ABANICO 2DINA4

JARDINES DEL CARMEN DE LA VICTORIA. PILOT SOBRE PAPEL DE ACUARELA DE GRANO GRUESO. DINA4

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INTRODUCCIÓN

En este tercer bloque de ejercicios acometemos el dibujo del ambiente, del espacio construido que nos envuelve.

Se trata de ejercicios que siguen desarrollando esas peculiaridades genéricas del dibujo creativo que son soltar la mano y controlar la mano. Además, estos ejercicios acometen asuntos esenciales para el arquitecto, como son imaginar y comprobar la cualidad de los ambientes que proyecta.

Dibujos de Louis Khan
Estudios de luz. Steven Holl. Acuarela.

Dibujar en perspectiva.

Ahora nos parece que la única manera de dibujar el espacio es utilizando la perspectiva, especialmente, la perspectiva cónica. Sin embargo no podemos olvidar que la perspectiva cónica es un invento relativamente reciente -del Renacimiento- y que antes de ese momento, durante miles de años, se proyectaban edificios sin utilizar el dibujo en perspectiva. En realidad, el dibujo en perspectiva era necesario, sobre todo, para mostrar el espacio al cliente (las maquetas de gran escala, en las que el cliente podía incluso introducirse, eran un recurso habitual en los proyectos de grandes edificios) pues el arquitecto es capaz de imaginar el espacio sin ese tipo de dibujos, siempre que los espacios que proyecta no sean excesivamente complicados. En este caso siempre se pueden utilizar maquetas y ahora construcciones infográficas.

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Espacio veraz, espacio verosímil.

Muchos arquitectos que son hábiles dibujantes piensan los espacios de sus proyectos con un rigor perspectivo relativo, sólo lo suficiente como para poder sumergirse en ellos espacios para hacerse una idea del aspecto que presentan.

Apuntes del natural arquitecto Álvaro Siza, donde muestra que es un virtuoso del dibujo.
Bocetos de proyectos de Siza con un rigor perspectivo relativo (sólo son dibujos verosímiles).

El dibujo veraz y el dibujo verosímil.

El logro de la geometría descriptiva consiste en racionalizar el espacio, tanto de los objetos como del ambiente. El Renacimiento inventa un procedimiento geométrico -la construcción perspectiva- para definir fehacientemente y de manera unívoca cada punto del espacio. Es un logro del pensamiento racional. Sin embargo, nuestra capacidad de conocer va más allá de lo racional y podemos comprender un espacio sin necesidad de definir explícitamente la línea del horizonte.

 

Izquierda, Paolo Ucello, construcción geométrica de un jarrón. Dibujo veraz. Derecha, William Turner, definición verosímil, aproximada, de un espacio interior sin necesidad de construcción geométrica auxiliar.
Apuntes de interiores arquitectónicos de William Turner con definición relativa del esapcio pero perfectamente verosímil.

El dibujo de la penumbra como dibujo aproximado

Dibujar en penumbra es una manera simplificada de acercarse a la definición del espacio. No requiere de la parafernalia del dibujo en perspectiva -planteado en Geometría Descriptiva- y suele ser suficiente para definir un espacio. Además, la ventaja de este tipo de dibujo es que permite enfatizar fácilmente la cualidad emocional de las situaciones ambientales, cosa difícil de conseguir con el dibujo meramente geométrico.

George Seurat. Dibujos de penumbras.

Dibujo verosímil “blando”, y dibujo verosímil geométrico

Aunque no se trate de una clasificación muy rigurosa, podemos separar los dibujos de ambiente del aula en dos grandes grupos, unos más “blandos”, donde los elementos están más fundidos y otros más geométricos, constituidos por verdaderos polígonos de luz y de sombra. La verosimilitud del espacio representado depende de que los elementos arquitectónicos sean verticales u horizontales y de que las luces y sombras simulen el espacio profundo.

Dibujos “blandos”
Dibujos geométricos

 

El proyecto de arquitectura visto desde el dibujo. Proyectar como configurar.  La arquitectura, un arte de las figuras

Proyectar arquitectura se considera la “espina dorsal” de nuestra profesión y la mayor parte de los conocimientos y habilidades que se aprenden en la carrera se refieren a esa práctica, a proyectar. Sin embargo, el proyecto de arquitectura “se ve” de manera diferente desde cada una de las asignaturas que conforman el currículo académico y cada una de ellas pretende profundizar en algún aspecto del proyecto. Nuestra asignatura de dibujo profundiza en el aspecto configurador, en la producción de figuras, porque para nosotros proyectar es, sobre todo, elaborar figuras tridimensionales habitables y por tanto, aprender a dibujar será, en definitiva, aprender a configurar para proyectar, de manera que resulta difícil establecer una diferencia clara entre nuestra asignatura de dibujo y la de proyectos, aunque esa diferencia existe.

Aprender a dibujar. Tantear, configurar.

Aprender a dibujar implica dos experiencias distintas: una previa, más próxima si se quiere a las Bellas Artes, destinada a iniciar al aprendiz de manera genérica en los comportamientos   creativos y a conocer los rudimentos técnicos,  y otra más especializada orientada ya a la producción de figuras arquitectónicas. Está segunda parte sólo se puede desarrollar, como decimos, proyectando, aunque sea mediante un tipo de proyecto peculiar. En efecto, nuestra manera de acometer el proyecto no pretende tanto un buen resultado final, una figura correcta, como plantear una situación generativa capaz de producir resultados incipientes, gérmenes susceptibles de desarrollarse y convertirse en figuras arquitectónicas.

Complejidad, juego, productividad y rigor.

Este planteamiento busca una alternativa al callejón sin salida en que suele convertirse empezar a proyectar para el aprendiz inexperto. En efecto, producir figuras arquitectónicas con un cierto rigor resulta tan difícil que frecuentemente se opta por plantear como temas de proyectos asuntos sencillos que permitan alcanzar un resultado definido. Pero  paradójicamente, esa búsqueda de la solución final, desatiende la importancia del juego creativo y se bloquea la productividad de los aprendices.

Nuestra alternativa consiste en plantear la configuración como un juego formal exuberante, orientado por supuesto a la configuración arquitectónica, pero liberado de la obsesión por la solución correcta y bien definida, objetivo deseable pero que sólo se alcanzará cuando el aprendiz alcance la madurez suficiente; mientras tanto, se trata de desencadenar la mano y de encontrar placer en el hecho de dibujar/proyectar.

Se trata de articular convenientemente, juego, complejidad, productividad y rigor posible olvidando la ortodoxia arquitectónica para instalarse en campo periférico de las “peri-arquitecturas”, donde dibujo, pintura, escultura y arquitectura interactúen.

Una estrategia de aprendizaje: entre las Artes Plásticas y la Arquitectura.

La Arquitectura y las Artes Plásticas son artes configuradoras y eso las relaciona a pesar de sus irreductibles diferencias. Cada una de ellas produce figuras propias pero con aspectos comunes que permiten establecer trasvases y analogías entre ellas.

En el caso de las figuras arquitectónicas, su naturaleza es muy específica debido a las necesidades que deben satisfacer, por lo que dichas figuras se han generado tradicionalmente desde dentro de la propia cultura arquitectónica, desde las tipologías y las figuras singulares ya producidas. Sin embargo las vanguardias pictóricas y escultóricas de principios del XX ejercieron una gran influencia en la producción arquitectónica a partir del momento en que la pintura y la escultura se acercaron a la arquitectura haciéndose abstractas, haciendo hincapié en la estructura de las figuras. Este cambio de perspectiva hacia la abstracción ha permitido reinterpretar el arte figurativo tradicional en clave abstracta, valorando en él su arquitectónica, la estructura de las imágenes. En consecuencia, no sólo el arte abstracto, sino también el figurativo, reinterpretado a la luz de la mentalidad contemporánea abstracta, pueden enriquecer la producción arquitectónica.

Abrir un campo de juego

No se trata por tanto de trasvasar directamente a la arquitectura las figuras provenientes de las artes plásticas, sino de establecer analogías que permitan interpretar aspectos de la pintura o de la escultura en clave arquitectónica. Se pretende aprovechar la gran riqueza formal de estas artes para desarrollar la capacidad configuradora del aprendiz y para enriquecer el repertorio de figuras disponibles a la hora de proyectar. Se busca, en definitiva de establecer un campo de juego basado en una analogía de doble dirección: arquitectura-artes plásticas, artes plásticas-arquitectura.

La pintura barroca como desencadenante.

Aunque la figura tradicional se transforma en abstracta con el Cubismo, este proceso se produce poco a poco y tiene sus antecedentes en el Barroco, por lo que el estudio de los maestros de esta época permite entender en profundidad la génesis de los cambios que a través sobre todo de Cézanne, desembocan en el Arte Moderno.

Concretamente, la obra de El Greco juega, por su modernidad extemporánea, un papel fundamental en este proceso de cambio. De hecho fue considerado un autor marginal durante siglos, hasta que fue redescubierto por los pintores postimpresionistas y las vanguardias de principios del Siglo XX.

Exploración sistemática de las composiciones.

Para acometer de una manera ordenada el estudio de las obras pictóricas y para poder trasvasar ese estudio al campo de la arquitectura hemos seleccionado una serie de obras en función de su formato: vertical, horizontal y estándar. Ya que las figuras verticales-lineales, horizontales-lineales y centradas constituyen también un criterio de ordenación en la producción arquitectónica.